Pasaron los carnavales y con ellos el uso desmedido de agua en los mismos, se habló sobre el agua, pero ya pasó, ya todos nos olvidamos. La preocupación del despilfarro del agua esperará un siguiente año pero los verdaderos problemas continuarán y muy probablemente se acentuarán. 

Definitivamente desperdiciar agua no ayuda a nadie, sobre todo en nuestra capital, la segunda ciudad más grande en un desierto, después del Cairo, Egipto. Pero el Perú no es solamente Lima, somos un país con regiones muy diversas, y con diverso acceso y manejo del agua.

¿Es verdaderamente el despilfarro del agua el único o principal problema del agua en el Perú?

El mundo y el agua

Primero que nada debemos de saber que existe un derecho humano específico sobre acceso a agua y saneamiento que fue aprobado en el 2010 por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), y adicionalmente contamos con el sexto objetivo de desarrollo sostenible (también de la ONU): agua limpia y saneamiento.

Estos puntos son importantes porque son parámetros internacionales que nos indican, entre otros puntos, que:

1) cada persona necesita entre 50 y 100 litros de agua por día para asegurar sus necesidades básicas.

2) el punto de acceso al agua debe estar a un máximo de 1.000 metros de la casa.

Latinoamérica es considerada una región rica en recursos hídricos, con 30% del agua dulce del mundo y solamente el 8% de la población mundial, sin embargo el acceso al agua no es equiparable con esas cifras

Lima y los distritos que más consumen

En febrero del 2017, Sedapal reportó que los distritos limeños que más consumieron el recurso durante el 2016 eran San Isidro, con 346 litros por habitante por día (L/h/d); Miraflores, con 316 L/h/d y San Borja, con 227 L/h/d. En febrero pasado según reportes periodísticos informaron que en 2017 el consumo aumentó en comparación con el año anterior. El distrito que más consume sigue siendo San Isidro, con 477 L/h/d, un incremento de 131 L/h/d.

Así, tenemos que además de consumir cuatro veces más de lo recomendado por la ONU contamos con un patrón de incremento de consumo en aquellos distritos que más consumen.

El agua y la minería

El Perú es un país históricamente minero y la minería es una industria en la cual se necesita utilización de agua para procesar los minerales así como para reducir la volatilidad de particulados (polvo, humo, hollín, etc.) resultado de los procesos.

Si recordamos los conflictos en el proyecto Conga, el tema principal era la preocupación de la población por la contaminación de fuentes de agua (lagunas, humedales y principalmente las cabeceras de cuencas involucradas).

Su preocupación estaba fundada en los estragos dejados por el proyecto Yanacocha, también en Cajamarca; el cual resultó en una seria contaminación de fuentes de agua que redundaron negativamente en la agricultura, ganadería, y finalmente en la salud humana de los pobladores locales.

Pese a eso, y de acuerdo con un informe de Ojo Público, en el Perú actualmente “248 mineras obtuvieron licencias para extraer agua a perpetuidad en todo el país”, de éstas “31 se ubican en 12 zonas con alto riesgo de sequía, en Tacna, Moquegua, Lima, La Libertad y Lambayeque”.

Tratamiento de aguas residuales

El agua que consumimos en Perú proviene de fuentes naturales, la usamos y luego la regresamos usada y sucia a otras fuentes naturales de agua, como ríos, lagos (el caso del Titicaca) y finalmente el mar.

Desde setiembre de 2016 viene funcionando la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) La Chira, la cual trata el agua de parte de Lima y la tira al mar un poco menos sucia. Según lo que informa el diario El Comercio, antes de su instalación las aguas de Villa El Salvador, Miraflores, Barranco, Chorrillos, Surco y San Isidro iban directamente al mar; Sedapal vertía por boquerón de Chorrillos los desagües de 2,6 millones de limeños.

La Chira reduce la contaminación en parte, pero no soluciona el problema del agua que necesitamos para consumir, desde consumo humano, hasta agua para riego de parques y jardines, así como uso industrial, que debemos señalar son consideradas como diferentes calidades de agua en otros países.

Mientras tanto, en California, Estados Unidos, que también tiene problemas de agua, están reciclando sus aguas servidas desde 1971 a través de servicios de operadores (estatales y privados) de reciclaje de agua, los cuales están normados por regulaciones y mecanismos que el gobierno supervisa.

El tratamiento de agua en California sigue un proceso que va desde la separación de sólidos hasta el filtrado final y desinfección del agua, pudiendo así reusar su agua y llegar hasta que sea potable y apta para consumo humano.

El agua en adelante

Se habla mucho de que el Perú será golpeado por el cambio climático, y que tendremos problemas de escasez de agua ¿y qué está haciendo el Estado al respecto? ¿qué estamos haciendo los ciudadanos para evitar esto?

El año pasado con el Niño Costero todos hemos vivido, unos más cerca que otros, lo que puede hacer la naturaleza y cómo nos puede afectar directamente. Debemos ser claros y darnos cuenta que lo que más afectó en la mayoría de zonas fue nuestro abastecimiento de agua, y cuando se repita este fenómeno climático u otro similar el resultado será muy parecido o peor.

Como ciudadanos debemos ser más responsables en nuestro consumo para no desperdiciar agua, y además no contaminar, ya sea tirando químicos o sólidos en las cañerías o tirando basura a fuentes naturales de agua.

Y el Estado debe, desde ya, diseñar leyes bien planteadas y equitativas sobre el medio ambiente y el agua, e implementarlas verdaderamente, porque de nada sirve una ley si nadie la aplica. Deben definitivamente reevaluar el uso del agua por las mineras y encontrar alternativas que a largo plazo beneficien al Perú y al mundo.

Pensemos a largo plazo, esto del agua tiene para rato.